MAYO: MES DE LA AFROCOLOMBIANIDAD

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MES DE LA HERENCIA AFRICANA DE COLOMBIA

Mayo es el Mes de la Afrocolombianidad, es el mes de la conciencia sobre la herencia africana que engrandece la identidad cultural nacional. Es un gran espacio cultural y formativo que convoca a la Nación a reflexionar y asumir compromisos personales y colectivos con el fortalecimiento del proceso organizativo, la denuncia social, la demanda de justicia y reparación, el restablecimiento de los derechos humanos, la reivindicación de los derechos étnicos, la construcción de la memoria histórica, la implementación de los estudios afrocolombianos en el sistema escolar, el impulso a la movilización de las comunidades afrodescendientes, y, en general, por el reconocimiento y enaltecimiento de la Afrocolombianidad.

La Afrocolombianidad es la extraordinaria contribución de los pueblos y culturas de los países africanos y sus descendientes, los afrocolombianos, desde 1510 hasta hoy, al proceso de fundación, construcción y protagonismo de la Nacionalidad y todas las esferas de la sociedad colombiana. Es el conjunto de aportes – materiales, espirituales y políticos – de los ancestros africanos y de los afrocolombianos al desarrollo y evolución de la colombianidad.

La Afrocolombianidad no depende del color de la piel o el lugar donde hayamos nacido. Es un conjunto de valores que pertenecen a todos los colombianos y colombianas integrados en la historia, la genética, la economía, la linguística, la familia, la religiosidad, la literatura, la estética, la lúdica, el arte, la música, el baile, el deporte, la política, el Ser, la vida y la muerte. Celebrar la Afrocolombianidad nos convoca a hacer un recorrido por el pasado, presente y futuro de las culturas africanas, afroamericanas y afrocolombiana, sus historias, sus luchas, las injusticias de que han sido víctimas, el estado de sus derechos humanos y étnicos, sus diversidades culturales, sus procesos organizativos reivindicatorios y sus proyectos de empoderamiento ciudadano y político. Sentir y valorar la Afrocolombianidad es vivir y engrandecer la colombianidad.

El Mes de la Afrocolombianidad es un espacio educativo para enaltecer la Afrocolombianidad, la construcción del Cimarronismo, la reflexión ciudadana y política sobre la realidad de las comunidades, y la reivindicación de los derechos humanos y étnicos del pueblo afrocolombiano. No debe ser convertido en un carnaval donde las personas afros reproduzcan el estereotipo de folclóricos y rumberos. Es el mes para reivindicar activamente, con cada personaje y acontecimiento, el derecho a la vida con dignidad, el derecho a la paz y la no violencia y el derecho a la superación de los “Cien años de soledad”, en donde tienen sumergido y marginalizado al pueblo afrocolombiano.

Hoy los pueblos afrodescendientes de Colombia debemos reclamar una ley de “justicia y paz” que establezca mecanismos eficaces de reparación a las víctimas y de restitución de las tierras y propiedades. Y debemos reiterar la reivindicación del derecho a la verdad, justicia y reparación, ante el crimen de lesa humanidad de la “Institución de la Esclavitud” impuesta, legalmente, por el Estado Imperial español a los ancestros africanos desde 1510 hasta 1852 cuyas consecuencias afectan seriamente a afrodescendientes y se juntan en la actualidad con los crímenes que se cometen contra las comunidades en la actualidad. Colombia entera tiene el deber de no olvidar las horribles masacres de personas afros en Bojayá en el Chocó, el Naya en el Cauca, Satinga y el Charco en Nariño, Uraba y Machuca en Antioquia, la zona bananera del Magdalena, los Montes de María y San Onofre en Córdoba, y Buenaventura en el Valle.

Y el mes de Mayo también convoca a las comunidades afros a interrogarse a sí mismas, a realizar la autocrítica interna en torno a preguntas que plantea el conjunto del pueblo colombiano: ¿Por qué no surge una conciencia liberadora en las comunidades que elimine la subordinación y la esclavitud mental?, ¿Por qué siguen buscando el amo para botar el voto? ¿Por qué no se ha creado organización política propia que desde las comunidades afros tenga una propuesta de país que incluya los intereses afros y se represente con líderes comprometidos en los espacios democráticos?, ¿Por qué los educadores afros, en los propios territorios afros no han asumido la implementación de la etnoeducación y la enseñanza de los estudios afrocolombianos en los proyectos educativos? ¿Por qué no ha surgido una intelectualidad afro comprometida con la reivindicación de la memoria histórica, los derechos étnicos, el progreso social y el empoderamiento organizativo y político comunitario?¿Por qué los sectores políticos dirigentes carecen de un proyecto de vida en las poblaciones afrocolombianas?

El Mes de la conciencia afrocolombiana es el mes de la reflexión sobre la responsabilidad del 90% de los profesionales afrocolombianos, que evaden el compromiso colectivo con las acciones y tareas que le aporten a las comunidades, conciencia, dedicación laboral voluntaria, desarrollo social y crecimiento económico. La insolidaridad y el egoísmo personal al servicio de la politiquería, los convierten en seres sin espíritu ni sangre cimarrona, carentes de ideales e iniciativas para la transformación de la mentalidad y las condiciones de desigualdad e infrahumanidad en que transcurre la vida de las poblaciones afrocolombianas.

Y las comunidades deben responder otros interrogantes: Si hace 20 años atrás en los municipios afros apenas habían unos pocos profesionales, a veces ninguno, ¿Por qué hoy, cuando hay varios miles de profe¬sionales afros distribuidos en todo el país, pero, especialmente, en los municipios de las regiones Atlántica y el Pacífica, no hay indicadores positivos en la evaluación del retraso en las condiciones de vida? ¿Será que los profesionales afrocolombianos carecen y evaden el compromiso social? ¿Será acaso que se limitan a vivir y ser, como Franz Fanón afirmó “pieles negras, máscaras blancas”? ¿Tienen los políticos y funcionarios institucionales un proyecto de vida para sus pueblos? ¿Quiénes son los responsables de la corrupción que desvía y desaparece los recursos públicos? ¿Cuántos profesionales afros que viven fuera de las comunidades sólo van, a ellas como turistas o cuando deciden ir a trabajar en ellas lo justifican afirmando con descaro: “voy por lo mío”?

La Afrocolombianidad nos convoca durante el mes de mayo a enriquecer la conciencia nacional sobre la experiencia histórica, el pensamiento y el legado de reconocidos luchadores por la interculturalidad sin racismo, la democracia sin exclusión racial y los derechos humanos, que, coincidencialmente, los conmemoramos y recordamos durante el mes de Mayo: el aguerrido Diego Luis Córdoba (Mayo 1), la elección de Nelson Mandela como Presidente de Sudáfrica (mayo 10), el inolvidable Bob Marley (mayo 11), el irremplazable Malcolm X (mayo 19) y el revolucionario Maurice Bishop (mayo 29). Nos descubrimos ante ellos para emular su compromiso organizativo y político por la construcción de sociedades democráticas donde los Derechos Humanos de las perso¬nas y comunidades afrodescendientes sean respetados y puedan vivir con dignidad y esperanza.

Además, en el Mes de la Afrocolombianidad debemos reivindicar cinco grandes acontecimientos: El 25 de mayo, Día del Panafricanismo o Día Mundial de la Africanidad. El 26 de mayo, Día de la solidaridad con el pueblo chocoano, víctima, a través de la historia, de la esclavización, la explotación colonialista de sus riquezas, la pobreza, la marginalización política y la corrupción de sus propios dirigentes políticos.

Y el 21 de mayo, con sus tres conmemoraciones: el Día Nacional de la Afrocolombianidad, el Día mundial de la diversidad cultu¬ral y el aniversario de la Ley de abolición legal de la “Institución de la Esclavitud” en Colombia.

Cada una de las conmemoraciones que contiene el Mes de la Afrocolombianidad tiene una especial significación y trascendencia para el pueblo colombiano y, dentro de él, para el pueblo afrocolombiano. Nos convocan a asumir los valores de la Afrocolombianidad como un compromiso político, personal y colectivo, la Afrocolombianidad como fundamento y patrimonio innegable de la sociedad y la identidad cultural nacional.

Es deber de las comunidades afrocolombianas y de sus organizaciones, sembrar conciencia, organización y solidaridad, en torno a la causa afrocolombiana, denunciando la violencia asesina, la invasión y despojo de los territorios y las tierras, la utilización de los jóvenes como “carne de cañón”, la libertad de todos los secuestrados, el cese de los desplazamientos forzados, la violación de los derechos étnicos y la persistencia de la injusticia del racismo y la exclusión racial.

Mayo es un mes para que el pueblo afrocolombiano, en unidad con las comunidades mestizas e indígenas, reivindique la Afrocolombianidad, organizando la SEMANA DE LA AFROCOLOMBIANIDAD con jornadas culturales especiales en las escuelas, colegios, universidades, y promoviendo la movilización conmemorativa del Día Mundial por la Diversidad Cultural y del Día Nacional de la Afrocolombianidad saliendo por las calles de las ciudades colombianas a movilizarse agitando las consignas reivindicativas y manifestando decisión el grito por la dignidad, el respeto, el ejercicio de los derechos étnicos y el empoderamiento ciudadano y político del pueblo afrocolombiano.

Juan de Dios Mosquera Mosquera
Director Nacional CIMARRON