La Afrocolombianidad es  una de las dos grandes herencias que sembraron las culturas africanas dentro de la identidad cultural colombiana.  De la Africanidad, fundamento de la interculturalidad de la nación,  surgieron el Pueblo Afrocolombiano, africano criollo y afromestizo,  y la Afrocolombianidad,  la extraordinaria contribución de los pueblos y culturas de los países africanos y de sus descendientes, los afrocolombianos, desde 1510 hasta hoy, al proceso de fundación, construcción y protagonismo de la Nación, el Estado  y las diversas esferas de la sociedad colombiana.

La Afrocolombianidad es el conjunto de valores culturales colectivos, materiales, espirituales y políticos,  aportados por los ancestros africanos y afrocolombianos, que junto a los valores de las culturas indígenas, hispanas y europeas, han moldeado la humanidad, evolución de la identidad cultural, el carácter, la inteligencia y el sentimiento del Ser y la nacionalidad colombiana.

La Afrocolombianidad no depende del color bonito de la piel que tiene la diversidad humana de Colombia ni del lugar donde le haya tocado nacer a cada colombiano y colombiana, conforma el Ser colombiano al estar presente en la genética, la humanidad, la economía, el lenguaje, la literatura, la política, la religiosidad, la cosmovisión, la estética, la música, la alegría, el deporte, la comida, la vida y la muerte.

Hasta 1982, con el surgimiento del cimarronismo contemporáneo la sociedad colombiana no había despertado la conciencia sobre la dimensión y trascendencia de la herencia africana y la contribución afrocolombiana  a la historia, el  desarrollo y evolución de la cultura nacional. El pensamiento euro-céntrico y pro-hispano que las élites españolas dominantes han inculcado a la población inculcó la negación e invisibilización de la Afrocolombianidad  como raíz y protagonista de la sociedad colombiana.

El pueblo afrocolombiano, acatando el llamado de Jorge Eliécer Gaitán, debe comprender y asumir que nuestros intereses históricos, económicos y políticos son contrarios a los intereses de las familias dueñas de los partidos políticos, que nos han utilizado durante la historia nacional.

Un partido político es la organización de una clase o un grupo social para defender sus intereses desde el Estado, gobernando. Cada partido tiene sus dueños, que son familias y jefes con nombres propios. Las comunidades negras no han tenido lugar en el pensamiento y la vida de los partidos colombianos, cuando fueron fundados el Liberal y el Conservador, las personas africanas eran sus propiedades, sus bienes muebles, sus esclavos, cuando en 1942 se universalizo el voto para los hombres, los hombres negros, los “ex – esclavos” fueron chantajeados para votar por sus antiguos amos liberales y conservadores, sin saber eso que significaba y utilizados en las guerras civiles, donde ellos peleaban por el poder, como soldados carne de cañón.

Hoy el pueblo afrocolombiano tiene que liberarse de la esclavitud política, los descendientes de los africanos esclavizados no podemos darle nuestro voto, cederles nuestro poder político a los descendientes y herederos de los esclavistas, de los antiguos amos.

El pueblo afrocolombiano solo podrá liberarse de la esclavitud política y de la hegemonía racial y social de los descendientes de los esclavistas  si construye su propio partido político, su organización política autónoma donde seamos las propias personas negras los dueños de nuestros propios votos, de nuestra propia fuerza electoral que nos visibilice en el Estado, que no permita gobernar y administrar la sociedad, para luchar contra la injusticia, el racismo, la discriminación racial y por un nuevo modelo de sociedad donde quepamos todos y todas sin exclusiones y viviendo en una sociedad democrática.

Los afrodescendientes de los africanos esclavizados debemos tener presente que “los blancos nos dignaron tanto durante la época de la esclavitud que han conseguido que no sepamos pensar de otra forma que no sea la suya”, ya es el momento de autoliberarnos, de acatar el llamado de Bob Marley cuando nos llama a que “saquemos de nuestra alma la mentalidad de esclavos”  y sembremos en la conciencia de nuestras gentes que “los hombres y mujeres realmente libres construyen su libertad” (Lauraghn).

El pueblo afrocolombiano debe dar el salto político, debe liberarse de la esclavitud política. Política significa gobernar, administrar la sociedad, ejercer el poder dentro de la sociedad. Debemos desarrollar la conciencia y la vocación de sujetos políticos, aprender a ser políticos, a utilizar la política para gobernar y visibilizar a nuestro pueblo por el progreso de nuestras comunidades y del conjunto del país.

El voto significa poder, la fuerza que domina en la “democracia”. Si damos nuestro voto a los partidos que nos dividen e impiden la unidad de nuestras comunidades y de nuestro pueblo, no tendremos presente ni futuro, siempre van a destruir nuestro tejido social y nos van a utilizar como esclavos políticos, chantajeándonos para que vendamos el voto o botemos el voto. El voto es poder, si servimos de escaleras con nuestro voto para que suban los descendientes de los esclavistas, ellos seguirán siempre arriba y nosotros abajo pisoteados y discriminados, invisibilizados dentro del Estado y maltratados en las diversas esferas sociales.

El proceso de construcción de nuestro proyecto de empoderamiento político y construcción del partido político afrocolombiano, debemos comenzar con la conquista de las curules étnicas afros por circunscripción especial, estas curules son una ventaja que nos otorga el sistema para que el pueblo afrocolombiano construya su propio proyecto político, su partido, que le permita unir a través del voto ,consciente y responsable, a todos los afrocolombianos y afrocolombianas junto a los pobres de Colombia, que a los siguientes años, si se han formado los líderes comunitarios y hemos promovido un gran programa social, podamos llegar con nuestra propia fuerza electoral a los espacios democráticos territoriales y nacionales así como a las alcaldías, gobernaciones y a la Presidencia de la República.  El partido afrocolombiano debe luchar por una Colombia donde quepamos todos y todas, sin racismo ni discriminaciones.